La guía disfrutona de este verano para tus copas de Moët Ice

Por Cèlia Rodríguez
Moët & Chandon Ice Imperial

Cuando Moët & Chandon Ice Impérial irrumpió en el mercado los más papistas del champagne se llevaron las manos a la cabeza. ¿Se habían vuelto punk de la noche a la mañana? No sabían quizá que la moda de tomar champagne con hielo llevaba varios años triunfando en los tórridos veranos de la costa azul, e incluso contaba con nombre propio: champagne à la piscine. Y probablemente tampoco anticiparon que esa tendencia nacida en Saint Tropez pronto iba a causar sensación en el resto del mundo una vez que Moët perfeccionara la fórmula.

Y es que la maison supo entender antes que nadie ese deseo de burbujas veraniegas que acuciaba entre los distendidos amantes del champagne y por ello el mismísimo Chef de Cave de Moët & Chandon, Benoît Gouez, trabajó en encontrar el coupage y el dosage perfectos para tomar con hielo. Es más: no solo perfectos para tomar con hielo sino perfectos para ser realzados por el hielo. Como, si al incluir los grandes cubitos, fuésemos nosotros los encargados de perfeccionar el coupage.

La magia del coupage perfecto

Así fue como Moët & Chandon hizo su magia. Mezcló, por un lado, Pinot Noir (entre un 40% y un 50% de la proporción), ofreciendo un intenso sabor frutal y una estupenda estructura; entre un 30% y un 40% de Meunier, pura plenitud, riqueza y carnosidad; completando el coupage con entre un 10% y un 20% de Chardonnay para regalarnos un final tremendamente refrescante. 

Y perfeccionó la mezcla utilizando entre un 20 y el 30% de vinos reserva para completar la intensidad, riqueza y constancia; y un dosage de 45 gr/litro más propio de un demi-sec (más dulce) pero mucho más interesante por su aporte estructural que tolera tanto mejor el hielo. Todo, ya ves, en pos de que el hielo fuera el aliado final perfecto.

¿Champagne con hielo? Sí, pero bien servido

Ahora que sabemos un poco más sobre el más refrescante champagne Moët, es momento de ver cómo hay que disfrutarlo

No todo vale a la hora de servir nuestro champagne con hielo favorito. Lo primero de todo, debemos enfriar la botella a 7°C. Una vez alcanzada la temperatura, debemos tener a mano una cubierta, hielo y vasos de vino tipo Cabernet. Colocamos la botella en la cubitera, rellenamos con hielo y añadimos agua. Y, a continuación, llega el gran momento: vertemos 12 cl en la copa, añadimos tres cubitos grandes de hielo y, voilà, listo.

Para darle un toque diferente, se pueden añadir también hojas de menta, ralladura de uva blanca o lima, mondadura de pepino, una rodaja de jengibre, semillas de cardamomo o frutos rojos (fresas o frambuesas). 

Eso sí: que los cubitos de hielo sean o bien de agua filtrada o bien de agua embotellada para no arruinar el sabor del champagne con los aromas que pueda desprender el cubito cuando se derrita (¡un consejo a tener en cuenta para todas tus bebidas!).

Moët Ice Impérial para food lovers

Si este verano ha de deparar grandes momentos de goce gastronómico no cabe duda de que Moët & Chandon Ice Impérial y Ice Impérial Rosé serán dos de tus grandes aliados. En primer lugar porque, además de otorgar la presencia y el saber estar adecuados en tus veladas de verano, son perfectos para agasajar sin abrumar; para disfrutar sin complejos pero sin perder estilo. Y, en segundo lugar, porque nos permiten imaginar un montón de posibilidades en cuando a maridaje a partir de algunas reglas sencillas. ¡Veámoslas!

Lo que sí puedes hacer

Aquí tienes algunos consejos sencillos de partida que aplican a las dos versiones Ice:

  • Escoge platos ligeros y pequeños bocaditos.
  • Perfectos para alimentos sin cocción como marinados y ceviches.
  • También puedes acompañarlos de aderezos exóticos a base de leche de coco y lima.
  • A la altura de tempuras ligeras, kadaif o rebozados coreanos. En todo caso, rebozados muy ligeros.
  • En cuanto a quesos, elige quesos frescos tipo feta, mozzarella, burrata o rulo fresco de cabra. 
  • Las frutas no se quedan atrás: deliciosa harmonía con sushi de frutas o incluso con gelatinas de frutas.

En cuanto a propuestas culinarias concretas, el listado es muy completo: sushis y sashimis de pescado, tarama, huevas de salmón, mejillones a la plancha con chorizo, crustáceos, croquetas de carne de pollo… Y no dudes de un capricho salado combinando el Rosé con jamón de pata negra o con prosciutto di Parma. ¡Sublime!

Ahora que tenemos claro lo que sí podemos hacer, ¿cómo evitar arruinar el sabor de tu copa por un maridaje inadecuado? Aquí algunos puntos: evita las compotas, las piezas asadas, alimentos demasiado grasientos, cocciones largas y clásicas, frituras pesadas o grasas y alimentos demasiados salados o demasiado acidez.
¡Ah! Y no olvidemos el momento. El cuándo es tan importante como el cómo. Ice Impérial y Ice Impérial Rosé son fantásticos para un picnic refinado, para un aperitivo elegante, para una cena ligera en una terraza, para un trago al atardecer tras un bañito en playa o piscina… Elije el momento y Moët pondrá el acento elegante.

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