Master Blender y Master Distiller: el alma del whisky

Por Jordi Luque
Whisky: descubre las diferencias entre el Master Blender y el Master Distiller - Drinks&Co

Ningún destilado es fruto de la individualidad y el whisky, el whiskey y el bourbon no son una excepción. Desde el agricultor que cultiva la cebada u otros cereales, pasando por las personas responsables del malteado o la fermentación, hasta quien diseña la etiqueta que hablará al consumidor, todos suman. Sin embargo, hay una figura (bueno, dos), que son el alma del glorioso líquido que llegará a tu dram. Estoy hablando de la figura del Master Blender o Master Distiller, cargos clave en la elaboración de esta gran familia de destilados.

Diferencias entre Master Blender y Master Distiller

Hablamos de dos cargos clave, dos tipos de maestro (el mezclador y el destilador), porque sus funciones son distintas pero, sobre todo, porque sus tradiciones son distintas. En el universo de influencia scotch (que incluye los whiskys escoceses, japoneses y canadienses) es característico el proceso de mezclar el líquido de distintas barricas; casks, en inglés. Del arte de ensamblar, to blend, nacen la inmensa mayoría de whiskys de estos orígenes que se venden en el mundo, siendo una rareza los whiskys embotellados de una sola barrica, single cask.

Para elaborar su mezcla, blend, un Master Blender puede tener a su disposición cientos de barricas y es muy normal que estas provengan incluso de distintas destilerías. La capacidad analítica, olfativa, de estos profesionales es sencillamente asombrosa. Su función consiste en asegurar la consistencia de cada referencia de whisky que supervisa, por un lado. Pero además, los Master Blender también tienen que adecuar progresivamente el portfolio de su destilería para adecuarlo a las tendencias del momento y futuras y crear nuevos productos.

Hay que pensar en ellos como pintores y en las barricas como la paleta con la que pintan un whisky.

Las cosas son un poco distintas en Estados Unidos. En el mundo del whiskey y el bourbon no existe la tradición del blend (aunque puede haber casos excepcionales) por lo tanto la persona responsable del destilado no puede llamarse blender. Ahí son Master Distillers.

Podríamos pensar a priori que trabajan con herramientas más limitadas pero no es así. La cantidad de variables que se manejan durante todo el proceso de elaboración es enorme y si nos ceñimos únicamente a la destilación las variables siguen siendo interminables: desde la elección del tipo de alambique o su material, hasta el número de destilaciones, el agua usada, la temperatura…

Los Master Distillers, por tanto, manejan una paleta igualmente extensa de tonalidades para elaborar sus destilados.

Algunos maestros y sus obras

Barry MacAffer es el actual Distillery Manager de Laphroaig, uno de los whiskys más característicos de Islay, ricos en notas ahumadas y yodadas. Barry, que ejerce también de Master Distiller, es heredero de uno de los iconos de esta disciplina en Escocia: John Campbell. En sus manos está mantener el perfil de Laphroaig 10, una de las referencias más celebradas de esta destilería. Espera encontrar las notas marinas y de turba comentadas pero también de roble americano, esto es: vainilla.


Tadashi Sakuma es uno de los responsables de haber posicionado el whisky japonés en la cumbre, en ocasiones por encima de los scotch. Bajo su tutela se mezclan los whiskys de Nikka, joyas de extremada pureza y definición que quedan muy bien representadas en Nikka from the Barrel, cuya botella cuadrada es, además, preciosa.


Dan McKee es uno de los Master Distillers más celebrados de Estados Unidos y es que bajo su cargo están los elixires de Michter’s. Su Michter’s US 1 American Whiskey tiene notas de caramelo, pasa, melocotón y manzana; además de una textura sedosa y envolvente.

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