Todo lo que tienes que saber sobre la Riesling

Por Miriam Reis

¿Sabías que la variedad de uva Riesling tiene más de 500 años? La primera vez que se mencionó en escritos históricos fue el 13 de marzo de 1453. Esta es la razón por la cual este año se celebra su 569º aniversario. ¡Y eso hay que celebrarlo! Desde Drinks&Co te proponemos aprovechar la ocasión para brindar con algunos de los vinos elaborados a partir de esta variedad, mientras profundizamos juntos en sus particularidades.

Breve anatomía de la Riesling

Sus racimos suelen ser pequeños pero compactos. La Riesling es una variedad que se da particularmente bien en zonas frías. Brota tarde, así evita las heladas de primavera, y suele tardar en maduración, es decir, es de maduración tardía, por lo que suele vendimiarse bien entrado el otoño, cuando los últimos rayos de sol cubren los viñedos.

La Riesling pide poco al suelo, pero necesita de lugares protegidos. Generalmente se beneficia de orientaciones sur y suroeste para madurar correctamente. Las empinadas laderas de los valles del Rin y Mosela ofrecen condiciones ideales para ello. Estas son zonas en las que la Riesling encuentra su máxima expresión gracias a la combinación de clima, suelo y mano del hombre.

La buena acidez de los vinos elaborados con esta variedad los hace particularmente longevos, ideales para su guarda y envejecimiento en botella durante varios años o incluso décadas. Después de un cierto tiempo, la Riesling suele desarrollar notas de hidrocarburos que a menudo puede llegar a más o menos pronunciada, algo muy apreciado entre los conocedores y aficionados a esta variedad de uva.

Símbolo de la cultura vinícola alemana

La cuna de la Riesling la encontramos en Rheingau. Se cree que fue el resultado de un cruce accidental entre otras variedades. De lo que sí se tiene certeza es de que es descendiente genéticamente de la rústica Heunischtraube, actualmente casi extinguida y clon de la Traminer.

Sin duda, es una de las variedades uvas más codiciadas del mundo. Actualmente casi el 60% de la superficie del viñedo mundial plantado con Riesling está en Alemania, distribuida en 13 regiones, desde Ahr hasta Württemberg. Los mejores suelen encontrarse en las regiones de Mosel, Rheingau y Pfalz.

El Palatinado, una de las regiones más soleadas de Alemania, está un paso por delante en el cultivo de la Riesling, ya que cuenta con más de 5.400 hectáreas de viñedo plantado con esta variedad. En Mittelhaardt, en cambio, cerca de Forst y Deidesheim, se cultivan unas viñas consideradas de excepcional calidad. Es fácil encontrar vinos afrutados y de gran viveza, en su mayoría secos, con toques de albaricoque, melocotón y manzana.

En la región del Mosel, en las pintorescas laderas empinadas del río con el mismo nombre, los amantes de la Riesling encontrarán vinos en las zonas de Piesport, Bernkastel y Wehlen. Generalmente se trata de vinos ligeros, con menos alcohol y una acidez pronunciada, aunque con algo de azúcar residual. Suelen ofrecer aromas florales, notas de tilo y manzana verde, a menudo con un toque mineral que recuerda a la pizarra, el granito y el pedernal.

La región de Rheingau, que representa la mitad en cuanto a terreno que el Palatinado, cuenta con más prestigio si cabe. Aquí, alrededor de Johannisberg y Rüdesheim, en las soleadas laderas del sur del Rin y el Meno, protegido por las montañas Taunus, la Riesling encuentra unas condiciones óptimas para su crecimiento y correcta maduración. Encontramos vinos más completos, de aromas exuberantes, con toques de melocotón maduro y nectarinas jugosas. De ahí que sean un poco más dulces, pero siempre con una acidez muy bien equilibrada.

Si nos salimos de Alemania, encontramos excelentes ejemplos de la Riesling cultivada en países del Nuevo Mundo como Australia, fundamentalmente en regiones como Clare Valley y Eden Valley, Nueva Zelanda, Canadá e incluso en el estado vecino de Nueva York.

Pistas para descifrar las etiquetas

Quédate con que hay dos categorías básicas: Qualitatswein y Pradikatswein, esta última se divide a su vez en seis niveles según su grado de dulzor.

Los Qualitatswein son vinos de zonas de producción controladas, deben estar elaborados a partir de variedades de uva que proceden de zonas de cultivo claramente definidas en la reglamentación. Se permite el enriquecimiento con azúcar (chaptalización) pero solo antes de la fermentación cuando la maduración de la uva no ha sido la adecuada. Sin embargo, esto no sirve para endulzar el vino, sino para aumentar la graduación alcohólica.

En cambio, los Pradikatswein nunca son corregidos con azúcar, no se les puede añadir durante ninguna fase de la elaboración. En esta categoría se encuentran los vinos considerados de mayor calidad en Alemania. Dentro de esta clasificación encontramos seis niveles más en función del nivel de azúcar residual naturalmente obtenida durante la vinificación.

· Kabinett: vinos secos o semisecos, suelen ser de bajo contenido alcohólico y pronunciada acidez. En nariz presentan notas frescas de manzana verde, peras y membrillo.

· Spätlese: vinos secos o semisecos elaborados con uvas muy maduras, cosechadas tardíamente. Esto significa una mayor concentración de azúcares y un poco más de aromas y dulzor. Como resultado, los vinos tienden a ser algo más dulces y a mostrar un perfil más complejo, con toques cítricos y de piña jugosa.

· Auslese: vinos que van de secos a dulces, con cuerpo. Suelen tener un mayor contenido en azúcar residual que los anteriores y exhiben aromas de piña madura y mango.

· Beerenauslese y Trockenbeerenauslese: entramos en la categorías de rieslings dulces, amielados, con cuerpo. Las uvas con las que se elaboran estaban afectadas por la podredumbre nombre (botrytis cinerea). Presentan bajos niveles de alcohol y son ricos en aromas como la piel de naranja confitada y la flor de tilo. Suelen ser los vinos más caros, ya que las uvas se seleccionan manualmente.

· Icewine: los más dulces; las uvas con las que se elaboran estos vinos se dejan en la vid hasta que llegan las primeras heladas después del otoño. Suelen cosecharse a menos 7 grados centígrados y solo se exprime una pequeña cantidad con la que se elabora el vino. La mayor parte del agua de la uva permanece en forma de hielo. Son auténticas rarezas y en ellos son típicos los aromas de albaricoques secos, avellanas tostadas, acacia, azahar. Un equilibrio fascinante entre dulzura fresca y acidez.

Delicias para acompañar tu riesling

Riesling seco

Suelen ir bien con picnic de primavera o verano que incluya ensaladas de hierbas silvestres, verduras a la parrilla, linguinis con camarones fritos o sushi.

Riesling semiseco

Van a las mil maravillas con salmón salvaje ahumado del Pacífico, con platos de cocina asiática bien especiada y pretzels.

Riesling semidulce

Excelente acompañante de rollitos de primavera con salsa de chile, curry de calabaza, sopa de piña y coco y queso crema con miel de acacia.

Riesling dulce

Una delicia con queso azul, foie gras, chips de parmesano crujiente, crême brûlée o panettone.

Riesling espumoso

Van bien como aperitivos con gambas, blinis con crema de salmón o patatas fritas con caviar de trucha.

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Este artículo fue traducido por Concha Hierro del original escrito por Miriam Reis: Happy Birthday Riesling!

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