Tannat y Malbec: elegancia francesa y temperamento sudamericano

Por Miriam Reis

La vid, científicamente denominada Vitis Vinífera, es una auténtica maravilla de la naturaleza. Hoy en día hay más de 10.000 variedades de uva en todo el mundo que son aptas para la vinificación, cada una con su propio carácter. Merlot, Cabernet Sauvignon y Pinot Noir son algunas de las variedades de uva tinta más famosas y conocidas del mundo. En abril celebramos la efeméride de dos variedades menos conocidas en las que siempre merece la pena detenerse un ratito: Tannat y Malbec.

Tannat

Se trata de una variedad de uva proveniente de Madiran e Irouleguy, ubicados en los Pirineos occidentales franceses, en la frontera con España. Llegó a Argentina gracias a emigrantes vascos en el siglo XIX y desde la ciudad fronteriza de Concordia llegó a Uruguay.

Pascual Harriage fue el primer enólogo en cultivar la Tannat en la margen este del río Uruguay. Las características de esta uva, la composición del suelo de la región y el clima conformaron las condiciones óptimas para una viticultura de primer nivel. En 1874, el enólogo pionero Harriage ya cultivaba 200 hectáreas de viñedos en la región de Salto, por lo que la Tannat llevó su nombre en sus inicios y se llamó Harriague.

14 de abril, día de la Tannat

Este día de 1894 fue cuando murió el padre de la cultura vitivinícola uruguaya a los 75 años en Bayona, Francia. En su honor, el Instituto Nacional de la Vitivinicultura de Uruguay fijó el aniversario de la muerte de Harriague como el día del Tannat en 2016.

Hoy en día, la mayor parte del viñedo cultivado de Tannat en el mundo se encuentra en Uruguay. Esto la convierte, sin duda, en la variedad insignia del país. Incluso más allá de las fronteras del país más pequeño de América del Sur, los vinos de Tannat son conocidos y amados por su inconfundible elegancia y finura, sus taninos maduros y su estructura aterciopelada.

Las uvas son especialmente ricas en antocianos, pigmentos vegetales solubles en agua, aportan al vino un intenso color violeta, casi negro. Al mismo tiempo, la Tannat cuenta con un alto contenido en polifenoles (antioxidantes), por eso está considerada una de las variedades tintas más saludable del mundo.

Los vinos de Tannat tienen un sabor afrutado, con notas de grosella negra, ciruela madura, regaliz, cardamomo y espresso. Además, en nariz se pueden reconocer notas ligeramente ahumadas, lo que convierte a estos tintos en el acompañante ideal de platos tradicionales uruguayos, perfectos para una barbacoa con amigos, carnes a la brasa con salsa chimichurri o un dippeo a base de perefil fresco, orégano, ajo, chile, vinagre y sal marina gruesa.

Malbec

La variedad de uva tinta Malbec proviene de la región vinícola francesa de Burdeos y todavía se usa en vinos monovarietales y cuvées con Merlot, por ejemplo. También conocida como Auxerrois o Côt Noir en la región de Cahors y Pressac y en otras partes del país. Hoy en día, sin embargo, la mayor superficie de cultivo en el mundo se encuentra en Argentina, razón por la cual es la variedad más representativa del país sudamericano.

17 de abril, día de la Malbec

A mediados del siglo XIX, la Malbec llegó a Argentina de la mano del ingeniero agrónomo francés Michel Aimé Pouget. Domingo Faustino Sarmiento, entonces presidente de la nación, reconoció muy pronto su potencial para la industria del vino en Argentina. Así, el 17 de abril de 1853 le pidió a Pouget que recolectara diferentes variedades de uva de su país de origen para experimentar en suelo argentino. La Malbec empezó entonces a entregar mejores vinos allí que en su Francia natal.

Se trata de una variedad de uva de piel fina, a la que generalmente le gusta mucho el sol y el calor. Por tanto, se ha adaptado perfectamente al terruño sudamericano. Estadísticamente, 7 de cada 10 botellas descorchadas en Argentina son vinos tintos y alrededor del 60% están elaborados con Malbec. Sus ricos aromas a ciruela roja, mora, vainilla, tabaco y cacao combinan con un final achocolatado que la hace muy popular.

En general, los vinos de Malbec son menos tánicos que otros, por lo que son excelentes para el maridaje con carnes magras. Asimismo, cada son más populares los vinos rosados, frescos y afrutados, elaborados a partir de esta variedad, e incluso los espumosos elaborados con Malbec (blanc de noir), que dan como resultado un vino con toques de flores blancas y notas cítricas.

En junio, a finales del otoño argentino, también se elaboran exquisitos vinos dulces de cosecha tardía, que armonizan a la perfección con una mousse de chocolate o una tabla de quesos y frutos secos.

Artículo traducido por Concha Hierro del original escrito por Miriam Reis: Tannat & Malbec: Französische Eleganz und südamerikanisches Temperament.

Tambien te puede interesar

Deja un comentario