Tendencias:
Roger Goulart

Roger Goulart

Dirección:
Carrer Major, 6
Ciudad:
Sant Esteve Sesrovires (CP 08635)
Ubicación:
Barcelona, Cataluña
País:
España
Teléfono:
+34 934 19 10 00
Fax:
+34 934 193 170
Sitio web:
http://www.rogergoulart.com/

Nuestros ancestros son dos familias, los Golart y los Canals, arraigadas en Sant Esteve Sesrovires y vinculadas a la vida campesina: el ganado, los campos, la viña. Dos familias que seguramente se fabricaban el vino, como solía ocurrir en toda gran casa de payés.

La estirpe de los Golart se extinguió hace años y la última descendiente, conocida como «la vieja Gularda», vivía en la gran casa solariega de Can Golart en el centro de la villa, pero ella misma la vendió en los años treinta a unos barceloneses que, al poco tiempo, hicieron que el pueblo olvidara el nombre centenario y recordara el nombre de los recién llegados: Can Farràs.

La masía está llena de historia para nosotros y también para los habitantes de la localidad, porque ahora es la casa consistorial. El primer ayuntamiento democrático, presidido por Josep Valls i Bou (enólogo legendario de nuestra bodega), llegó a un acuerdo de permuta con los Farràs para preservarla de toda especulación y poderla convertir en edificio municipal. A diferencia de los Golart, la estirpe de los Canals ha llegado hasta nuestros días, y los propietarios de la marca Roger Goulart son sus descendientes.

En cualquier caso, de las dos familias tenemos noticias escasas: las más lejanas son del siglo XVIII, en documentos fechados entre 1710 y 1773 que se conservan en el Archivo Municipal. Se menciona que ambas familias pertenecen a una posición social acomodada durante el siglo marcado por la fatídica Guerra de Sucesión. En un primer documento, talla, hecho el 30 de diciembre del año 1710, Pau Golart y Joseph Canals figuran como jefes de los respectivos casales. El documento, extendido por el reverendo presbítero («reverent prevere») y rector de la parroquia Francesch Reniu con el fin de cobrar un impuesto eclesiástico, los sitúa en un estrato social elevado: Pau Golart en el segundo rango (talla) y Joseph Canals en el tercero, mientras que otros dos Golart aparecen como simples trabajadores del campo: «comparets» (labradores). Esto nos indica que los Golart no eran una familia recién llegada, sino que las raíces que tenían en la región eran profundas.

Doce años más tarde, en 1722, un censo de población, «Relación de los Hombres del Lugar de San Estevan Sasroviras…», fija en veintidós las casas del pueblo y señala que Golart tiene 63 años y Canals, 59 (habían nacido, pues, a mediados del siglo XVII). No tenemos ninguna noticia de los antepasados y muy poca de los sucesores. Un último documento del siglo XVIII, «Vecindario del Lugar y término de San Estevan de Sasrroviras… Practicado en 5 de Abril de 1773», nos informa de miembros de dos generaciones posteriores a la citada: Eulària Golart, viuda, y Pablo, hijo suyo; Agustín Canals y Pablo, hijo suyo. Los libros conservados del registro civil y de las defunciones dan cuenta de otro Pau Gulart, quizás bisnieto del más antiguo, casado con Josepa Casas en los primeros años del siglo XIX.

De los Canals hay noticia de un Francisco, casado con Maria Ribot, también por las mismas fechas. Los Golart (o Gulart, el valor fónico u de la o átona en el habla oriental del catalán se hace visible en la adopción indistinta que hacen los documentos) dejarán de tener descendencia masculina y finalmente se perderá el rastro; mientras que los Canals llegan a un cierto apogeo con la construcción en 1863 de la casa de Narcís Canals i Ribot (1811-1877) junto a la iglesia. La propiedad de los Canals acabaría formando una enorme manzana triangular delimitada por la actual calle Major (que enfrente coincide con la casa de los Golart), por el antiguo camino de Martorell, ahora calle, y por la actual Pau Casals, la antigua calle Colom.

En 1882 Magí Canals i Farré (1828-1891) había hecho excavar en el jardín de la casa la profunda Cava Sant Jordi, donde poco después empezaría a elaborar champán. Se había dado un paso mental decisivo: la despensa, la fresquera familiar, podría convertirse en una bodega suficiente para futuros proyectos. Es el paso de lo privado a lo público; un paso que los Golart no hicieron nunca, sino que en términos de historia vinícola, se funden con los Canals. Las dos familias no se unirían por vínculos familiares, sino por medio de una compraventa, llevada a cabo por la sexta generación documentada de los ancestros respectivos, aquellos que habían nacido en el siglo XVII. Según acta notarial fechada a 18 de marzo de 1899, los Golart, en la persona del heredero, Isidre Capellades (1866-1899), hijo de Francisca Golart, soltero y hermano seguramente de «la vieja Gularda», venden al hijo de Magí, Josep Canals i Nubiola (1877-1944), unos terrenos que terminan en la casa de los Canals.

El joven comprador, llamado a hacer furor en el mundo del cava, tenía 22 años y con la compra completaba la manzana actual de la propiedad. Poco antes, en 1891, los habitantes de Sant Esteve Sesrovires habían celebrado la culminación de las dos torres de la iglesia, los dos campanarios, iconos de la población. Era una noticia festiva en aquel año que llegaba al campo la devastadora acción de la filoxera, que llevaría a la miseria a tantas familias campesinas. Ya en el nuevo siglo, el siglo XX, los Canals se irán abriendo camino en el mundo del vino espumoso. Y cuando se sienten consolidados deciden construir, en los límites de su manzana, el actual edificio modernista de las cavas, inaugurado en 1919, el año que también se inauguraba el ferrocarril que unía Sant Esteve con Igualada y Martorell.

Todos los que participamos activamente en la elaboración de Roger Goulart (la gente de la bodega, los de gestión, los de distribución) nos sentimos muy implicados con el entorno de la marca y siempre nos hemos sentido vinculados a la tierra y la viña, dominada sobre todo por el cultivo del xarel·lo, una uva que se caracteriza por ser de racimo mediano y de granos poco apretados, gordos y redondeados. Una variedad autóctona que permite crianzas largas y que otorga recorrido al vino, así como grandes posibilidades de evolución y envejecimiento.

Es uno de los componentes más celebrados de nuestro cava: la capacidad de expresar madurez evolutiva. Y en la elaboración concreta de cada tipo de cava, tenemos libertad para elegir a la hora de comprar los vinos que los constituirán. Tenemos manos libres y capacidad de decisión. Elegimos los mejores vinos y lo hacemos escrupulosamente, porque entendemos que nada puede acabar bien si no empieza bien.

Magí Canals hizo construir en 1882 la Cava Sant Jordi, pensada como fresquera y despensa familiar. Tenemos constancia de que había empezado a elaborar un vino centelleante y a la moda, para uso privado. Seguía el método procedente de la Champaña, que ya entonces se había convertido en bandera de los champañeros más refinados y cultos en comparación con aquellos que defendían y propagaban el vino gaseado.

Poco después, los Canals compraron a los Gulart unos terrenos con término en su propiedad y proyectaron la construcción del edificio que actualmente acoge las cavas; un edificio señorial, de signo modernista, obra del arquitecto Ignasi Mas i Morell y ejecutado por el maestro de obras Josep Bou i Estruch, abuelo del mítico enólogo de Goulart, Josep Valls.

Las obras se iniciaron en los primeros años del nuevo siglo y se coronaron en 1919, cuando el movimiento modernista ya había perdido su colosal impulso en la gran ciudad. Sin embargo, en las comarcas todavía se continuaban levantando estas imponentes catedrales laicas, como nuestro edificio, que es un ejemplo singular de una belleza severa, austera y rotunda. Es un edificio digno de ser visitado.

Top Ventas - Comprar Productos de Roger Goulart recomendado