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Denominaciones

España

Los vinos de España tienen su origen en el litoral sudoccidental de Andalucía. Durante siglos, España sólo tuvo 2 regiones importantes: Jerez (la más antigua) y Rioja. Hoy en día la situación de los vinos ha cambiado totalmente siendo muy relevante tanto por su poder económico como su posición de liderazgo como 1er productor mundial de vino.

El cultivo de vinos de España y la incorporación de nuevas tecnologías en la elaboración de los vinos ha permitido a los vinos españoles incrementar su calidad a lo largo de los años. Gracias a climas y suelos diversos, España cuenta con las condiciones ideales para cultivar cepas autóctonas como el Albariño, el Tempranillo o la Garnacha de reconocido prestigio alrededor del mundo.

Y esto ha sido posible gracias al crecimiento y prestigio de grandes bodegas españolas como: Osborne, Enate, Grupo Pesquera, Vega Sicilia, Protos, Torres, Cune (C.V.N.E.) o Marqués de Cáceres. Finalmente, las denominaciones de origen han reafirmado su reconocimiento mundial como Rioja, Ribera del Duero o Priorat.

En España se cultivan 1,15 millones de hectáreas repartidas en las 17 Comunidades Autónomas en las cuales se producen vinos tintos, blancos, rosados, espumosos, licorosos o de aguja. España tiene además los viñedos más extensos que cualquier otro país en Europa.

España es sinónimo de vinos y de gastronomía.

Francia

La producción de vinos de Francia es una de las más variadas de todo el planeta, todo ello debido, principalmente, a la disparidad climática y geográfica que hay de unas regiones vinícolas a otras. La elaboración de vinos franceses se lleva a cabo en 8 zonas diferenciadas, estas son las de Champagne, Alsacia, Borgoña, Valle del Loira, Burdeos, el suroeste de Francia y las de influencia mediterránea.

Francia llega a elaborar unos 60 millones de hectolitros de vinos a partir de las 800.000 hectáreas de viñedo a lo largo de todo el país. La calidad de esos vinos viene marcada a partir de 2 aspectos muy importantes, el terruño y la denominación de origen controlada.

Las cepas cultivadas en Francia, originarias de esta tierra y luego expandidas a todo el mundo, son las Chardonnay, la Cabernet Sauvignon, la Syrah, la Pinot Noir o la Sauvignon Blanc. A día de hoy todas ellas se encuentran entre las más importantes en muchos de los viñedos de calidad.

Italia

El vino italiano se produce en todas las regiones de Italia y se exporta por todo el mundo. Es popular en el ámbito nacional entre los italianos, que consumen una media de 42 litros. Italia es de los mayores productores de vino , con una superficie de 702.000 hectáreas cultivadas con viñedos. Además, algunas regiones resultan las productoras de vino más antiguas del mundo.

Historia

La viticultura se introdujo en Sicilia durante la colonización y en el sur de Italia por los griegos micénicos alrededor del año 800 a.C. Durante la derrota romana de los cartagineses, la producción de vino italiano comenzó a florecer. En muchas zonas costeras surgieron plantaciones a gran escala dirigidas por esclavos y se extendieron hasta tal punto que el emperador Domiciano se vio obligado a destruir un gran número de viñedos para liberar tierras fértiles para la producción de alimentos. Las exportaciones a las provincias fueron creciendo a cambio de más esclavos, especialmente de la Galia. Esto coincidió con el cultivo de nuevas vides, como la bitúrica. Estos viñedos tuvieron tanto éxito que Italia se convirtió finalmente en un centro de importación de vinos de provincia.

Zona de producción

Italia se divide administrativamente en 20 regiones y todas elaboran vino. Aunque de ellas, la que abarca una mayor producción es el Veneto, seguido de la Toscana y Piamonte, todas ellas situadas al norte del país. Por lo que se benefician de un clima más propicio para la viña.

Clima

La calidez del Mediterráneo en relación con el Océano Pacífico mantiene el clima de Italia más templado de lo que indica su latitud. El clima continental de Italia se caracteriza por veranos cálidos, inviernos fríos y lluvias regulares, propias de la estación.

Suelo

Italia está dominada por las montañas y el Mar Mediterráneo. No se puede generalizar sobre una longitud de más de 1200 km, sin embargo, un denominador común es que casi siempre son sitios de ladera. Algunos suelos tienen un origen volcánico, con un mayor contenido de potasio. Otros tienen origen sedimentario caracterizados por altos contenidos de piedra caliza, arena, arcilla o granito.

Características del vino

Las características de cada vino varían según el lugar donde crece. Sin embargo, hay ciertas particularidades que tienen la mayoría de vinos en común como los frutos rojos, perfumes florales y aromas terciarios. Algunos ejemplos más concretos serían cerezas amargas, mermeladas, compota de frutas, violetas, gladiolos, herbáceos, aromas terrosos, flores marchitas y frutos secos.

Variedades de uva

Uno de los puntos fuertes de Italia como país elaborador es su amplia cantidad de uvas autóctonas. De hecho está considerado, junto con Portugal, uno de los países con mayor número cultivadas. En total, Italia ofrece una gama de 2000 variedades de uva , de las cuales solo 400 están permitidas a la producción de vino de calidad. Entre las tintas destacan: Nebbiolo, Sangiovese, Corvina, Barbera, Montepulciano, Nero d'Avola y Cannonau. Entre las blancas, algunas de las más importantes son: Glera, Pinot grigio, Cortese, Trebbiano, Tocai Friulano y Vermentino.

Tipo de vinos

El vino italiano se divide en dos grandes categorías: los vinos de calidad y los vinos de mesa. Dentro de la primera categoría encontramos las Denominazione di Origine Controllata e Garantita (DOCG), que es el nivel máximo de calidad y las Denominazione di Origine Controllata (DOC), un equivalente a las denominaciones de origen genéricas españolas. En cuanto a la segunda categoría, la de vinos de mesa, se divide a su vez en vinos de Indicazione Geografica Tipica (IGT) y Vinos da Tavola , un equivalente a los vinos de mesa. Estos últimos no pueden hacer ninguna distinción geográfica ni de variedades en sus etiquetas.

Maridaje

Los vinos italianos están hechos para disfrutarlos con la comida italiana. Los vinos blancos y rosados combinan bien con los platos de pescado y mariscos. Para platos más frescos es mejor elegir un vino con un sabor más afrutado o cítrico. Para acompañar pastas, pollo o ternera en salsa de tomate es preferible elegir vinos tintos de cuerpo medio y el punto justo de acidez como, por ejemplo, un Chianti. Las carnes rojas y quesos curados forman platos con sabores fuertes e intensos. Para estos platos lo mejor es elegir un vino con cuerpo para hacer frente a los potentes sabores del plato, como por ejemplo un Barbaresco. Por último, los vinos espumosos ligeramente dulces suelen complementar a la perfección con el postre.

Bodegas

En la Toscana destaca la bodega de Marchesi Antinori, una familia que lleva 600 años dedicada a la elaboración de vinos. Tampoco podemos olvidarnos de bodegas como Fattoria Le Pupille, Tua Rita o Le Macchiole, emblema de la viticultura ecológica en la región. En la otra gran región vinícola de Italia, el Piamonte, uno de los nombres de referencia es el de Gaja, una familia que se estableció en la región a mediados del siglo XVII y sigue elaborando algunos de los Barolos más exclusivos del país.

Etiquetado

La etiqueta de los vinos italianos debe contener la información obligatoria , que debe aparecer en la parte más visible de la botella sin tener que girarla, como la categoría de producto vitivinícola, el grado alcohólico, el origen, presencia de alérgenos, etc. También pueden haber indicaciones opcionales como la referencia, el logotipo, variedades de uva, contenido de azúcar, etc.

Portugal

Los vinos de Portugal, que es el sexto país vinícola en el ranking de la producción mundial, ocupan el tercer puesto dentro de los vinos encabezados. Portugal cuenta con dos regiones vitivinícolas protegidas por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad: la Región Vitivinícola del Valle del Duero (Douro Vinhateiro) y la Región Vitivinícola de la Isla de Pico (Ilha do Pico Vinhateira).

Historia

El vino portugués es el resultado de las tradiciones introducidas en la región por antiguas civilizaciones , como los fenicios, los cartagineses, los griegos y, sobre todo, los romanos. Portugal comenzó a exportar sus vinos a Roma durante el Imperio Romano. Las exportaciones modernas se desarrollaron con el comercio a Inglaterra tras el Tratado de Methuen en 1703. A partir de este comercio se empezó a cultivar una gran variedad de vinos en Portugal. Y, en 1758, se creó una de las primeras regiones vitivinícolas del mundo , la Região Demarcada do Douro, bajo la orientación del marqués de Pombal, en el valle del Duero.

Zona de producción

Se distinguen tres regiones vitícolas delimitadas por dos ríos importantes: el Duero y el Tajo. El Norte de Portugal se extiende sobre cadenas montañosas que se elevan hasta los 2.000 m de altura y están bordeadas por el río Duero, además, se encuentran dos de las principales zonas de producción de vino del país: Vinho Verde y Douro. Al noreste de Lisboa también se encuentra la Denominación Ribatejo que comprende seis subregiones : Cartaxo, Santarém, Almeirim, Coruche, Tomar e Chamusca. La Zona Central o Ribatejo está situada entre el Duero y el Tajo. Por último, el Sur de Portugal, comprende las extensas llanuras del Alentejo. Destacan los vinos tintos del Alentejo, DOC que se encuentra dividida en ocho subregiones: Portalegre, Borba, Évora, Granja/Amareleja, Moura, Redondo, Reguengos y Vidigueira. La Denominación de Origen Controlada Madeira protege los famosos vinos producidos en esta isla.

Clima

El clima en Portugal está marcado por su localización meridional así como por una fuerte influencia Atlántica. En el norte de Portugal tenemos un clima oceánico en las zonas próximas al Atlántico, con temperaturas de templadas a cálidas y abundantes lluvias en las proximidades de la costa. Sin embargo, a medida que nos adentramos en el interior nos encontramos un clima más continental con temperaturas más elevadas, menores precipitaciones y terrenos más áridos. Finalmente, el sur presenta un clima mediterráneo con temperaturas mucho más cálidas, sobre todo en el interior.

Suelo

Portugal presenta un relieve revuelto sobre todo en el norte y el centro, con frecuentes elevaciones montañosas marcadas por los ríos que la atraviesan, principalmente de este a oeste. Los suelos son muy variados y van desde el granito, la pizarra y el esquisto que encontramos en el norte y el interior hasta la arcilla, la arena y la caliza, más frecuentes en el sur y en la costa. Muchos de los viñedos están plantados sobre pronunciadas laderas de terrenos poco fértiles en cordilleras o valles fluviales profundos, sin embargo, en el sur el relieve no es tan montañoso.

Características de los vinos

Los vinos portugueses esconden un sabor, una textura y unas características que los hacen especiales. Lo bueno de los vinos portugueses es su gran intensidad aromática , su dulzura, la presencia del alcohol y los taninos en algunas de sus categorías. Una de sus características fundamentales es la conducción de las cepas en porte alto , con el fin de evitar el riesgo del mildiu, sobre todo en el norte.

Variedades de uva

En los vinos portugueses podemos encontrar una enorme variedad de uvas, unas 250, muchas de ellas autóctonas, que permiten alcanzar un carácter único y diferenciado. Las variedades tintas predominan en superficie cultivada sobre las blancas. Las más plantadas por orden son Aragonez, Touriga Franca, Castelão, Fernão Pires y Touriga Nacional.

Elaboración

Las elaboraciones portuguesas siempre han tenido un marcado estilo rústico , se caracterizan por su acidez y marcados taninos a la vez que mantienen un nivel de alcohol bajo. Lo que los hace excelentes acompañantes de la gastronomía local. En la actualidad, se están elaborando vinos más suaves y fáciles de beber, dirigidos a un público más amplio.

Tipos de vinos

Las Denominaciones oficiales son, en primer lugar, el Vino de Calidad Producido en una Región Específica , QWPSR o VQPRD. Son los vinos más protegidos e indican un viñedo específico, como el Vino de Oporto, los Vinhos Verdes y los Vinos del Alentejo. Estos vinos llevan la etiqueta D.O.C. Los vinos que tienen más regulaciones pero que no están en una región DOC entran en la categoría de Indicação de Proveniência Regulamentada. Después tenemos el Vino Regional, que lleva consigo una región específica dentro de Portugal. Por último, los Vinos de Mesa, que llevan consigo sólo el productor y la designación de que es de Portugal.

Maridaje

Para acompañar ensaladas o aperitivos son perfectos los vinos blancos frescos y de acidez alta, como los elaborados en la zona norte de Portugal, con DOC como los blancos de Douro o Vinho Verde. Los vinos portugueses más tánicos, como los vinos de Bairrada o del Dao, producidos en la zona centro, representan un maridaje perfecto para la carne de caza, estofados o guisos. Si optas por el marisco o el pescado como plato principal, te recomendamos un vino blanco aromático, como los Albariños elaborados en la zona norte del país. El vino de Oporto marida muy bien con todo tipo de sabores dulces , como el chocolate. Los vinos de Madeira son otra fantástica elección para acompañar los postres, sobre todo con los elaborados a base de miel, queso, frutas o frutos secos.

Bodegas

Algunas de las bodegas más destacables de Portugal son las Bodegas Sandeman, con presencia en la región desde el año 1790. Las Bodegas Grahams fue fundada en el año 1820 y desde entonces no ha dejado de cosechar premios, siendo en la actualidad el vino de Oporto más premiado del mundo. Las Bodegas Taylor's, fundadas en el 1692, están consideradas como una de las casas productoras de vino de Oporto más antiguas. Por último, las Bodegas Ramos Pinto, que destacan por la gran calidad de sus vinos y la estrategia innovadora de la propia bodega.

Envejecimiento

La Denominación de Origen Controlada Madeira protege los famosos vinos producidos en esta isla que son sometidos a un envejecimiento por el sistema de canteiro o de estufa. Este sistema sólo usa el calor del sol para acelerar el envejecimiento y caramelizar los azúcares. Los vinos jóvenes comienzan su envejecimiento en las partes altas de la bodega, donde el calor es mayor, para ir descendiendo posteriormente a niveles inferiores, donde la maduración se desarrolla más lentamente.

Alemania

Para los vinos de Alemania, los viñedos alemanes se sitúan tan al norte como lo permite el periodo de maduración de la uva, en tierras inapropiadas para la agricultura normal. En el viñedo Alemán se mezclan las esencias de las uvas y las del suelo, formando vinos de baja graduación alcohólica y con poco cuerpo, con matices de sabor y envueltos en un intenso aroma.

Los vinos de Alemania nacen del Rin y sus afluentes, en el vínculo de conexión entre las 11 regiones vinícolas del país. Los viñedos se extienden desde la frontera con Suiza, al sur, hasta Bonn en el norte del país, a través de Schloss Johannisberg, en la región de Rheingau. Los mejores viñedos están en la zona septentrional nunca a más de 160 metros sobre el nivel del mar.

Los vinos alemanes suelen ser equilibrados, su aroma depende del suelo, del viñedo y de la variedad de la uva. De ahí se deduce la importancia de la altura e inclinación de los viñedos, así como del drenaje que proporcionan las pizarras y la presencia de variedades muy aromáticas como la Riesling.

Sudáfrica

Los vinos de Sudáfrica se dan sobre unas tierras de condiciones casi perfectas para la viticultura. Los viñedos se desarrollan en paisajes de grandes contrastes, bajo montañas grises y azules que se adentran en valles de verde intenso en verano y rojo ardiente en otoño. Su clima en mediterráneo, con lluvias en invierno y largos y secos veranos, suavizados por las brisas marinas.

El abanico de vinos de Sudáfrica es muy amplio, yendo desde el tipo Oporto o Jerez, vinos dulces de postre, hasta los tintos robustos y ligeros o los blancos aromáticos jóvenes y con crianza, sin olvidarnos de los espumosos o los aguardientes.

El viñedo de Sudáfrica está dedicado en un 75% a variedades de uva blanca, como la Chenin, la Muscat, la Chardonnay, la Ugni Blanc, la Riesling del Rin o la South Africa Riesling. Las cepas tintas son, mayoritariamente, la Pinotage, la Cinsault, Syrah, la Alicante Bouschet o la Tinta Barroca.

Estados Unidos

Los vinos de Estados Unidos se elaboran prácticamente en todos y cada uno de sus estados, ocupando el 4º lugar entre los principales productores vinícolas del mundo, tras Francia, Italia y España. De entre todos sus estados, California es el principal exponente de esta industria de vinos en el país, seguido por los de Washington, Oregon y Nueva York.

Los vinos de Estados Unidos se extienden en viñedos a lo largo de más de 4.500 km2 de superfície, siendo las principales regiones productoras, las de la Costa Oeste, la de Las Montañas Rocosas, el Suroeste del país, el Medio Oeste, la Costa Este y la Región de los Grandes Lagos.

Para los vinos de Estados Unidos se trabaja con 3 tipos de cepas, divididas por categorías de origen. Las vitis vinífera, de origen europeo, como la Zinfandel, Cabernet Sauvignon, Cariñena, Garnacha, Barbera o Merlot, entre las tintas, y las Colombard, Chardonnay o Sémillon para las blancas. El 2º grupo lo forman las cepas indígenas, como las Mission, Catawba o Vitis Labrusca. El 3º y último está formado por las nuevas variedades, producidas por cruces e injertos.

Argentina

Los vinos de Argentina y su historia tienen un corto recorrido en el país. La crianza del vino, tal y como la entendemos actualmente, no va más allá de los 10 años de antigüedad. Sin embargo, ha tenido un desarrollo espectacular hasta el momento y el futuro promete. Los vinos de Argentina se dan en una amplia región de más de 2.400 kilómetros, desde la provincia de Salta hasta la de Río Negro. Una zona con una gran amplitud climática que favorece una buena maduración de la uva.

Historia

La historia del cultivo de la uva y la producción de vinos en Argentina está íntimamente ligada a la religión , ya que fue necesaria para la liturgia católica. Así desde la mitad del siglo XVI en adelante las misiones jesuíticas se encargaron de entender y extender este cultivo, que quedó disperso en gran parte del territorio de lo que hoy es Argentina. A mediados del 1500 la uva llegó a lo que en la actualidad es Santiago del Estero. Las primeras en establecerse fueron las criollas españolas. Con el paso de los años la uva llegó al Litoral, al Mediterráneo, a La Pampa y luego al Cuyo.

Zona de producción

La zona dedicada a la viticultura constituye una gran extensión ubicada al oeste del país, a los pies de la Cordillera de los Andes. Esta amplitud de territorio en latitud norte-sur y la topología de los valles que están dentro de esta franja condicionan importantes variaciones climatológicas. Por lo que permite dividir al país en cinco regiones vitícolas muy demarcadas a lo largo de los Andes, de norte a sur.

Clima

El clima de esta zona vitivinícola es, en general, de carácter continental y semidesértico. Los inviernos son secos y normalmente templados. Se producen precipitaciones en el período estival que varían entre 100 y 300 mm anuales. Cabe remarcar que las precipitaciones invernales en la Cordillera son importantes como reserva de agua.

La baja humedad junto con la escasa precipitación constituye una condición excepcional para la calidad de las uvas. Además, evita el desarrollo de enfermedades en la vid.

Suelo

El suelo es el resultado de la combinación de montañas y llanuras , con extensa vegetación y gran sequedad. Argentina es una zona vitícola influida por la cordillera de los Andes, por lo que en general posee viñedos de cultivo que se nutren de los ríos que proceden de la misma.

Características del vino

A grandes rasgos, los vinos argentinos son aquellos con gran concentración en boca y con buena estructura. Por lo general son vinos con volumen, complejos, muy expresivos, frutales y con una tanicidad bastante amable. Se pueden consumir jóvenes o después de muchos años, en ese sentido, son bastante versátiles.

Variedades de uva

Las diferentes clases de uvas se pueden dividir en tintas y blancas. El tinto es el más tradicional entre los vinos del país. Las uvas argentinas tintas más utilizadas son Malbec, Bonarda, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Pinot Noir, Sangiovese y Tempranillo. Aunque los vinos tintos siguen predominando en el mundo vitivinícola argentino, los vinos blancos están ganando cada vez una mayor popularidad y prestigio. Estas son las principales clases de uvas para los vinos blancos: Sauvignon Blanc, Semillón, Chardonnay, Torrontés, Chenin, Riesling y Viognier.

Elaboración

La cosecha es principalmente manual debido al bajo coste de la mano de obra. En las grandes bodegas lo más común es llevar a cabo la elaboración en acero inoxidable, ya que resulta bastante técnica.

Tipos de vinos

En Argentina se está desarrollando el modelo europeo de identificación por el origen. Así se define en su legislación el vino Regional , que es el vino propio elaborado en las provincias de La Rioja, San Luis, Catamarca, Córdoba, Jujuy y Salta. O los vinos de otras provincias que el Instituto declare incluidos en esa denominación. Estos no deben tener cortes o mezclas con vinos de otra procedencia y siempre se tiene que emplear en su elaboración exclusivamente uva producida dentro de la provincia.

Maridaje

Para maridar con un vino blanco son recomendables sabores sutiles y frescos , es decir, productos casi en su estado natural. Para los vinos tintos, si son de gran estructura o cuerpo, lo ideal son carnes rojas y de caza, acompañadas con guarniciones de alto sabor y de diferentes texturas.

Bodegas
En la provincia de Salta, en la localidad de Colomé, muy cercano a Cafayate se encuentra la bodega más alta del mundo , la Bodega Colomé. La mayoría de los cultivos se hacen mediante ingeniosos métodos de irrigación que van desde las tradicionales acequias. Otra bodega representativa de Argentina es la Bodega Tapiz, una de las tantas ubicadas en la provincia de Mendoza.

Envejecimiento

El envejecimiento suele ser tradicional , en barricas de 225 litros. Sin embargo, la tendencia ha cambiado de rumbo hacia el uso de Foudres, toneles de 500 y cemento.

Chile

La producción de vinos de Chile goza de una larga tradición. Desde aquellos primeros días de fuerte influencia de las costumbres españolas, la producción de vinos chilena se ha consolidado, hasta alcanzar su lugar actual de referencia mundial. Los mejores vinos de Chile se dan, principalmente en los valles del centro del país. Los valles de Casablanca, del Maipo, del Maule, del Curicó, Rapel y del Colchagua, en los que se dan variedades de uvas francesas, pero con refinamientos tanto en los ensambles como de las técnicas de maduración.

Historia

La producción de vino en Chile comenzó en el siglo XVI. Ya en 1551 existía un comercio de uvas en Santiago y La Serena. Sin embargo, en 1594, se produjo un gran desarrollo de los viñedos, según un documento encontrado de la época. Se trataba de un viñedo colonial que provenía de Perú, cuyas vides eran originarias de España. Inicialmente, se plantaba en los alrededores de Santiago y, después, se expandió hacia Concepción y Angol. A pesar de contar con un clima muy favorable, se limitó a estas zonas para que sus vinos no compitieran con los de la metrópoli.

Zona de producción

La producción de vinos en Chile se concentra mayoritariamente en las regiones de O'Higgins, del Maule y Metropolitana, totalizando el 92 % del total. La Región del Maule abarca el 47 % del total de la producción del país.

Clima

El clima presenta en general características de tipo mediterráneo. Resulta seco y con temperaturas cálidas. Está marcado por la baja humedad atmosférica y la gran variación térmica entre el día y la noche. Su característica más relevante es la elevada radiación solar. Estos factores son importantes para el viñedo, ya que su combinación favorece periodos de maduración más duraderos.

Suelo

Chile cuenta con cuatro accidentes geográficos muy relevantes que influyen en la formación de los suelos. El desierto de Atacama, en el norte, es probablemente el lugar más seco del territorio , con precipitaciones extremadamente escasas. En el este se encuentra la cordillera de los Andes, impresionantes montañas con una altura media que ronda los 4.000 metros y que en la cima casi alcanzan los 7.000. Al oeste el océano Pacífico, donde se forman llanuras litorales. Por último, al sur los hielos de la Patagonia frente a la Antártida.

Características de los vinos

Por un lado, tenemos los vinos blancos, que son descritos como frescos, fáciles de beber y frutosos. Además, cuentan con un adecuado equilibrio entre el azúcar y la acidez. Por otro lado, en cuanto a los vinos tintos chilenos, estos se distinguen por su color y su cuerpo.

Variedades de uva

Los vinos de Chile presumen de pertenecer al único lugar del mundo donde se da la variedad de uva Carménère , considerada extinta hasta 1990, cuando fue redescubierta. Entre los vinos tintos, ofrecen varietales de Cabernet Sauvignon, Merlot y Carménère, con uvas de Cabernet Franc, Syrah, Malbec y Pinot Noir. Si atendemos a los vinos blancos, los nombres de las varietales son de Chardonnay, Suavignon Blanc y Semillón. Entre las uvas, las dominantes son la Colombard y la Chardonnay.

Elaboración

Los principales sistemas de elaboración son la espaldera, el parronal y los sistemas que dividen el follaje, como el Scott Henry. Los sistemas de espaldera son mayoritarios en el Valle Central, donde se ha desarrollado la recolección mecanizada. El parronal está reservado para la uva de mesa.

Tipos de vino

La zonificación vitícola del país fijó las normas para su utilización, según lo acordado por el decreto 464 de 1995 del Ministerio de Agricultura. Los vinos chilenos se clasifican en tres categorías : los vinos con denominación de origen, los vinos sin denominación de origen y los vinos de mesa, obtenidos a partir de uva de mesa.

Maridaje

Con comida marina, como el ceviche, combina bien el Sauvignon blanc gracias a su frescura y buena acidez. Es un vino aromático, pero no es pesado en boca. Si prefieres degustar un plato de pasta, de picoteo o de carne blanca te recomendamos un vino blanco, por ejemplo de Chardonnay, o un tinto como el Merlot o el Carménère. Con pizza va muy bien cualquier rosado , te ofrece componentes aromáticos. Para sabores más fuertes como el jamón serrano y el queso manchego, que exigen más taninos para digerir, te sugerimos un tinto más potente. Para terminar, un digestivo como el Pisco es ideal para acompañar el postre.

Bodegas

Es un país con una gran afición vitivinícola , por lo que se ve reflejado en sus vinos y bodegas. Hace 147 años, Don Maximiano Errázuriz fundó Viña Errázuriz, una bodega innovadora que se sitúa en el Valle de Aconcagua. Por otro lado, con 134 años de historia y presencia en 147 países , Viña Concha y Toro es el mayor productor de vinos en Latinoamérica. Otra de las bodegas más grandes es Undurraga, que está formada por dos bodegas de vinificación con una capacidad de 23.000.000 litros.

Envejecimiento

Los tintos se consideran Reserva si su período total de envejecimiento es superior a 3 años, teniendo una permanencia mínima en barrica de 12 meses. Los blancos y rosados, en cambio, si su período total de envejecimiento es superior a 2 años, teniendo una permanencia mínima en barrica de 6 meses.

Etiquetado

De acuerdo a su categoría, las etiquetas pueden mostrar la zonificación, el cepaje, el año de cosecha y expresión. La zonificación distingue seis grandes regiones vitícolas : Atacama, Coquimbo, Aconcagua, Valle Central, Sur y Austral. A su vez, se dividen en subregiones y zonas menores. Además, los vinos con denominación de origen pueden indicar su cepaje cuando este no sea inferior al 75 % y el año de cosecha bajo las mismas condiciones.

Australia

Los vinos de Australia han vivido un espectacular desarrollo en los últimos años. En los últimos 15-20 años, sus exportaciones han crecido hasta los 350 millones de litros y el número de bodegas ha llegado a las 1.350. Además, Australia tiene como objetivo doblar estas cifras vinícolas en la próxima década.

La industria de los vinos de Australia busca sacar partido de las nuevas tecnologías y la flexibilidad. No existen las denominaciones de origen y las bodegas tienen la posibilidad de producir distintos vinos y variedades, manteniendo un único control geográfico sobre ellas.

Los vinos australianos se cultivan, principalmente, en el sureste de la isla, donde se da un clima similar al mediterráneo, pero con otoños algo más largos. Esto aumenta el periodo de maduración de la uva, dándole a los vinos más cuerpo y graduación alcohólica que a los vinos típicamente mediterráneos.

En Australia, el vino proviene de vides de variedades francesas con pie americano. Así entre las variedades blancas nos encontramos con Chardonnay, Moscatel, Semillon, Riesling y Sauvignon Blanc. Entre las tintas, más clásicos, con el Shiraz, Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinot Noir y Monastrell.

Nueva Zelanda

Los vinos de Nueva Zelanda protagonizan unos de los éxitos más importantes en el panorama vinícola internacional. Los viñedos son más numerosos en la Isla del Norte, pero es en la Isla del Sur donde se están produciendo grandes vinos blancos, de “vendimias tardías” con la variedad Riesling.

La producción de vinos de Nueva Zelanda, buscando su lugar en un mercado tan amplio como el del vino, ha intentado seguir la hoja de ruta marcada por su vecina Australia. Es decir, apostar por vinos suaves, de los más buscados hoy en día, apoyados en las nuevas tecnologías de producción y para las bodegas.

Las principales variedades de uva cultivadas para los vinos de Nueva Zelanda son las blancas de Breidecker, July Muscat, Planet, Chardonnay, Müller-Thurgau, Chenin Blanc, Riesling, Muscat, Sauvignon Blanc, Sémillon, Palomino y Gewürztraminer. Para los tintos se prefieren las variedades de Cabernet Sauvignon, Gamay, Pinot Noir, Merlot y Pinotage.

Grecia

Para los vinos de Grecia, los viñedos griegos tienen una larga tradición, datados muchos ellos entre los siglos XIII y XI antes de Cristo, cultivándose de manera muy parecida a la de hoy, con las cepas alineadas en filas paralelas. La poda se practica de formas diferentes, según las cepas, el suelo y la fuerza del viento.

Los viñedos más jóvenes se extienden sobre unas 8.000 hectáreas, en las que destaca la riqueza en cepas indígenas de calidad, subsistiendo hasta hoy bajo las mismas denominaciones. Estas variedades se han cultivado desde siempre al abrigo del clima mediterráneo mayoritario en Grecia, uno de los más adecuados para unos viñedos de calidad y con personalidad, como los que mantiene el país heleno.

Las variedades cultivadas para los vinos de Grecia llegan a más de 300, destacando, entre ellas las Liatiko, Fotsifali, Mavoudi, Amorgiano, Athiri, Negoska, Moscatel de Trani, Moscatel, Moscatel Blanco y de Alejandría, Limnio, Monemvassia y Aidani.

Reino Unido

Los vinos de Reino Unido, que es un modesto productor, principalmente son vinos blancos, a partir de híbridos y variedades obtenidas de diferentes cruces. Los viñedos están situados al sur de la línea que une Birmingham y Norwich, concentrados en laderas con orientación este y sur de Inglaterra. En este territorio la acción reguladora de la corriente del Golfo atenúa los rigores del clima británico.

Los vinos del Reino Unido son considerados, en la Unión Europea, como Vinos del País. La legislación británica establece los diferentes tipos de vinos con respecto a su procedencia, obteniendo los mejores, una distinción de la English Viticultural Association.

El Reino Unido clasifica sus vinos según las siguientes categorías, English Wine, para los obtenidos por la fermentación de las uvas producidas en Inglaterra, y de Brittish Made Wines, para los elaborados a partir de mostos importados o de zumo de uva concentrado más alcohol.